40 AÑOS DE MENTIRAS Y TRAICIONES EN EL SAHARA OCCIDENTAL

Desde la visita relámpago del Borbón…
polisario3En el Sahara Occidental, comienza a crearse un malestar, y una situación que se podía calificar de críticas, no solo en la población saharaui, sino también entre los militares, especialmente oficiales del ejército colonial español, y poco menos entre la población civil. Esto estaba provocada por el ascenso independentista en el Sahara Occidental por un lado, y por otro la organización de la “Marcha Verde” en Marruecos.
Ante esta situación, el 2 de Noviembre de 1975, Juan Carlos de Borbón, en calidad de Jefe de Estado en funciones (ya que el dictador Francisco Franco estaba en las últimas), se desplaza a El Aaiún, para dar ánimos de esperanza y tranquilidad. Sus palabras fueron “España cumplirá sus compromisos. Se hará cuanto sea necesario para que nuestro Ejército conserve intacto su prestigio y su honor”. Dirigiéndose a oficiales y suboficiales dijo “Deseamos proteger también los legítimos derechos de la población civil saharaui, ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen.”
Estas palabras eran huecas, y estaban llenan de mentiras y de engaños, pero son las que les gusta escuchar al colectivo castrense, pero el pueblo saharaui, supo captar que aquello era el principio de las traiciones. El Polisario comenzó la organización de la defensa armada así como éxodo de la población civil indefensa.


…a la Marcha Verde
Ya en 1973, el agotado gobierno franquista, se había comprometido con la comunidad internacional, sobre el proceso de autodeterminación del Sahara Occidental Español. El régimen de la dictadura se le hacía pesado aguantar aquel territorio. El Frente Polisario, había iniciado su guerra de guerrilla, con un máximo, “respetar por encima de todo a la población civil foránea”.
Dos días antes de la visita del Borbón a El Aiún, el 30 de Octubre de 1975, y previos acuerdos diplomáticos entre el estado español y Marruecos, y con el visto bueno de Estados Unidos, Francia e Israel, el rey de Marruecos, Hassan II, ordena el inicio de la llamada “Marcha Verde”. Bajo la promesa de que el Sahara Occidental, era parte del Gran Magreb. Esta “marcha” que se inicia en el norte de Marruecos, recorre todo el reino alauí, para concentrarse en Tarfaya.
Como se decía antes, este circo montado por los gobiernos de Madrid y Marruecos y bajo la dirección del Secretario de Estado de EEUU, Henry Kissinger, era una pantomima ante las presiones internacionales, en el que se pedía la realización de un referéndum entre la población saharaui, para su independencia. Hubo muchos pronunciamientos Internacionales a favor de la convocatoria del referéndum por la independencia del Sahara Occidental. El circo tenía tres grandes protagonistas, como director general, Kissinger, director de una pista Juan Carlos de Borbón y director de la otra pista Hassan II.
Apenas una semana después de la visita del Jefe de Estado en funciones, Juan Carlos de Borbón, a El Aaiún, Hassan II da órdenes de que los componentes de la “Marcha Verde” retrocedieran y volvieran a sus casas.
Si la “Marcha Verde” no logró cruzar la frontera del Sahara Occidental, ¿es que fue un fracaso?, para nada, todo lo contrario, la “Marcha Verde” fue más allá de los acuerdos secretos, y Marruecos ordenó a su ejército hacer una irrupción por la zona noroeste del Sahara Occidental, matando varios cientos de saharaui que no tenían armas para defenderse. Por otro lado, y este era el principal objetivo, presionaba al gobierno de Franco para que no alargara los acuerdos que posteriormente se daría en llamar “Los acuerdos de Madrid”.
Los acuerdos tripartitos de Madrid
El 14 de Noviembre de 1975 es la fecha de la vergüenza, de la traición, de la mentira y la cobardía. El joven Jefe de Estado en funciones Juan Carlos de Borbón sabía mucho de eso, ya que no tuvo ningún escrúpulo en traicionar a su propio padre en eso de la sucesión, aunque “tanto monta, que monta tanto”. Ese día fue cuando se plasmó en un documento llamado “El Acuerdo Tripartito de Madrid”. Unos acuerdos inmorales, ilegales y suicidas.
Fue un documento muy sencillo, aunque tenía varios anexos secretos. Fue una simple declaración y muy escueta, en la que el estado español transfería la administración el Sahara Occidental, pero no la soberanía, a una administración temporal tripartita con España, Marruecos y Mauritania. Lo cierto es que después, la ONU no ha considerado ni a Marruecos (ni, en su momento, a Mauritania) como potencias administradoras del territorio del Sáhara Occidental, que sigue en la lista de territorios pendientes de descolonización por parte del estado español.
Los anexos secretos, de los que se ha tenido conocimiento, estipulan que Marruecos participará en el 65% de la empresa de FosBucraa, que explotaba las minas de fosfatos, a cambio, España tenía derechos de pesca, para 800 barcos durante 20 años. Evidentemente, Marruecos como era y es costumbre, no cumplió tampoco con este acuerdo y se quedó con toda la explotación del fosfato y de la pesca.
El equipo “negociador” por parte del estado español en complicidad con Marruecos, eran Juan Carlos de Borbón como Jefe de Estado en funciones así como el sector más duro del gobierno franquista: Carlos Arias Navarro como presidente del gobierno, Antonio Carro Martínez, ministro de la Presidencia y José Solí Ruiz, ministro de la Gobernación, con amplios intereses económicos en Marruecos. Estos “negociadores” tenían el respaldo de parte del Alto Estado Mayor encabezado por Manuel Gutiérrez Mellado, quien ocultó sus intenciones a sus compañeros de armas, quienes eran partidarios de que el estado español cumpliera sus compromisos con el ejército y con el pueblo saharaui.
Legalidad del acuerdo, traición del estado español
El Acuerdo Tripartito de Madrid, además de haberse llevado en base a mentiras y traiciones, fue (y hasta la fecha sigue siendo) un acuerdo ilegal y sin efectos políticos internacionales. La Leyes Fundamentales vigente en la época establecían que, para que un tratado que afectara a la soberanía e integridad territorial del estado español, existía la obligación de informar de la celebración del Tratado a las Cortes, quienes debería aprobarlo, la ratificación del Jefe del Estado y su publicación en el Boletín del Estado.
Nada de esto se cumplió, incluso el ministro de Presidencia, Antonio Carro, mintió en múltiples en las ocasiones en las Cortes, manifestando que el estado español no había firmado ningún Tratado para la descolonización del Sahara. Por lo tanto, a día de hoy, ningún gobierno de la “democracia” ha denunciado aquellos “acuerdos” y se han hechos cómplices de los mismos.
Al amparo de los mencionados acuerdos, Marruecos tortura, desaparece y asesina a cientos de miles de saharauis. Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR condenamos la traición cometida por el estado español y el abandono del Sahara Occidental durante estos 40 años en manos de Marruecos, exige el cumplimiento de la legalidad internacional en su descolonización e independencia y en la denuncia de aquellos acuerdos, y expresa la completa solidaridad y apoyo al pueblo saharaui y el Frente Polisario.
MARRUECO CULPABLE, ESPAÑA RESPONSABLE
SAHARA OCCIDENTAL VENCERÁ.

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